
Redacción (Madrid)
turquía es un país fascinante donde oriente y occidente se mezclan en cada rincón. en solo 24 horas, es posible sumergirse en su historia, cultura y gastronomía. un día bien planeado puede incluir un recorrido por estambul, con sus mezquitas majestuosas, bazares llenos de vida y vistas impresionantes del bósforo. también se pueden explorar otras ciudades cercanas para descubrir la riqueza del país en poco tiempo.

la jornada puede empezar en estambul con una visita a santa sofía, una obra maestra arquitectónica que ha sido iglesia, mezquita y ahora museo. frente a ella, la mezquita azul deslumbra con sus seis minaretes y su interior decorado con azulejos de iznik. a pocos pasos, el palacio de topkapi revela la opulencia del imperio otomano, con sus tesoros y vistas panorámicas.

al mediodía, nada mejor que un almuerzo típico en un restaurante local. el kebab, el döner y los mezes son opciones deliciosas. después, el gran bazar ofrece una experiencia única entre especias, alfombras y joyas. para un descanso, un café turco en una terraza con vista al bósforo es ideal para recargar energías.

por la tarde, un paseo en barco por el bósforo permite admirar la ciudad desde otra perspectiva, con sus palacios y casas de madera a orillas del estrecho. quienes prefieran algo diferente pueden visitar la moderna plaza taksim y la avenida istiklal, llena de tiendas, cafeterías y una vibrante vida urbana.

al caer la noche, la gastronomía y la música se convierten en protagonistas. un restaurante con espectáculo de derviches giróvagos o música en vivo es una gran opción. para cerrar el día con broche de oro, un postre como el baklava acompañado de rakı, el licor anisado tradicional, deja un sabor inolvidable de turquía.