Atenas, cuna de la civilización occidental, alberga vestigios de un pasado glorioso donde el arte, la política y la filosofía florecieron como en ningún otro lugar. Entre sus tesoros históricos, el Liceo de Aristóteles se erige como un símbolo del conocimiento y la educación en la Antigua Grecia. Aunque hoy solo quedan ruinas de lo que fue una de las instituciones más importantes del pensamiento clásico, visitar este sitio es un viaje en el tiempo hacia el epicentro del saber filosófico.
El Liceo fue fundado por Aristóteles en el año 335 a.C. como una escuela de filosofía y ciencias. Aquí, el gran pensador griego impartía sus enseñanzas mientras caminaba con sus discípulos, razón por la cual sus seguidores fueron llamados peripatéticos (del griego peripatêin, «caminar»). A diferencia de la Academia de Platón, donde predominaba la especulación abstracta, en el Liceo se promovía un enfoque más empírico, basando el conocimiento en la observación y la lógica.
Este espacio no solo fue un centro de debate filosófico, sino también un lugar de investigación científica en disciplinas como la biología, la política y la ética. Con el tiempo, el Liceo se consolidó como un modelo para las futuras universidades y academias del mundo.
En pleno centro de Atenas, a pocos pasos del Museo Bizantino y Cristiano, los restos del Liceo fueron descubiertos en 1996, convirtiéndose en un sitio arqueológico de gran valor. Aunque el paso del tiempo ha reducido su estructura a ruinas, la esencia del conocimiento sigue impregnando el lugar.
Caminar por este sitio es imaginar a Aristóteles discutiendo con sus discípulos sobre lógica, ética o política. Es una experiencia que trasciende el turismo convencional y permite conectar con los orígenes del pensamiento racional que aún influye en nuestra sociedad.
Visitar el Liceo de Atenas no es solo contemplar ruinas antiguas, sino hacer un homenaje a la razón, el pensamiento crítico y el aprendizaje. En una época donde la información abunda, pero el conocimiento profundo escasea, este lugar nos recuerda la importancia de cuestionar, analizar y buscar la verdad a través del estudio.
Atenas no solo ofrece la majestuosidad del Partenón o la grandeza del Ágora; también invita a reflexionar sobre nuestra propia búsqueda del saber en el mismo lugar donde, hace más de dos mil años, Aristóteles sentó las bases del conocimiento occidental.
Venecia, la ciudad de los canales, es mucho más que góndolas y paisajes románticos. Entre sus callejuelas y palacios centenarios, alberga una riqueza cultural incomparable que se refleja en sus museos, verdaderos tesoros que narran la historia de una ciudad que fue centro del comercio, el arte y el pensamiento europeo.
El Palazzo Ducale es el punto de partida ideal para entender la grandeza veneciana. Este imponente palacio gótico fue el corazón político de la República de Venecia y hoy exhibe frescos de Tintoretto, Veronese y Bellini. Su visita permite admirar la lujosa Sala del Maggior Consiglio y atravesar el famoso Puente de los Suspiros, que conecta el palacio con las antiguas prisiones.
A pocos pasos de la Plaza San Marcos, el Museo Correr ofrece una visión completa de la evolución de la ciudad, desde su fundación hasta la caída de la Serenísima. Su colección incluye mapas antiguos, esculturas neoclásicas de Antonio Canova y una impresionante pinacoteca que muestra la transformación artística veneciana a lo largo de los siglos.
Para los amantes del arte, la Galería de la Academia es una parada obligatoria. Este museo alberga una de las colecciones más importantes de pintura veneciana, con obras maestras de Tiziano, Giorgione y Carpaccio. Caminar por sus salas es sumergirse en el esplendor del Renacimiento y el Barroco italiano.
Quienes buscan un contraste con la tradición pueden visitar la Colección Peggy Guggenheim, un santuario del arte moderno ubicado en el Palazzo Venier dei Leoni, antigua residencia de la mecenas estadounidense. Aquí se encuentran obras de Picasso, Dalí, Pollock y Mondrian, estableciendo un fascinante diálogo entre el pasado y la vanguardia.
Venecia no solo brilla en la pintura y la escultura; también alberga museos temáticos únicos. El Museo del Vidrio en Murano revela los secretos de una de las artes más emblemáticas de la ciudad, mientras que el Museo del Encaje en Burano muestra la delicadeza de una tradición textil centenaria. Por otro lado, el Museo de Historia Natural, situado en el Fondaco dei Turchi, sorprende con sus colecciones de fósiles y especies marinas.
Visitar los museos de Venecia es una experiencia imprescindible para quienes desean comprender la esencia de esta ciudad única. Cada sala, cada pintura y cada escultura cuentan fragmentos de una historia de esplendor, comercio y creatividad sin igual. Pero más allá de sus museos, Venecia en sí misma es una obra de arte: sus calles, plazas e iglesias forman un museo vivo donde cada rincón guarda una historia por descubrir.
Para el viajero curioso, Venecia es mucho más que un destino turístico: es un viaje en el tiempo, un sueño de piedra y agua donde el arte y la historia se entrelazan en una danza eterna.
Ubicado en la ciudad de San Sebastián, en el extremo occidental de la playa de Ondarreta, El Peine del Viento es una de las obras más icónicas del escultor Eduardo Chillida y un destino imprescindible para quienes visitan el País Vasco. Esta impresionante instalación artística, compuesta por tres grandes estructuras de acero incrustadas en las rocas, representa un diálogo entre el hombre, el arte y la naturaleza, convirtiéndose en un punto de referencia tanto cultural como turístico.
El Peine del Viento fue inaugurado en 1977 tras años de colaboración entre Chillida y el arquitecto Luis Peña Ganchegui, quien diseñó la plaza de acceso a la obra. La escultura simboliza la relación del ser humano con el entorno natural, en especial con el mar Cantábrico, cuyas olas golpean sin cesar las estructuras metálicas, generando un espectáculo de sonido y movimiento que varía con el clima y las estaciones.
El nombre de la obra sugiere la idea de “peinar el viento”, evocando una conexión poética con los elementos. Chillida, profundamente influenciado por la filosofía y la identidad vasca, buscaba integrar el arte con la naturaleza, permitiendo que sus esculturas dialogaran con el entorno de forma armónica y eterna.
Visitar El Peine del Viento es mucho más que admirar una escultura; es una experiencia multisensorial. El sonido del viento, el rugido de las olas rompiendo contra las rocas y la brisa marina crean un ambiente mágico e hipnótico. En los días de fuerte oleaje, el espectáculo es aún más sobrecogedor, con el agua salpicando los alrededores y los silbidos de los respiraderos de la plaza que fueron diseñados para interactuar con la fuerza del mar.
Este lugar invita a la contemplación y la reflexión. Muchos turistas y locales se sientan en las rocas para observar el horizonte, sentir la energía del Cantábrico y dejarse envolver por la atmósfera especial que emana de la obra. Además, es un sitio ideal para la fotografía, ya que el contraste entre el óxido del acero, el azul del mar y el gris de las rocas ofrece una imagen poderosa y evocadora.
El Peine del Viento se encuentra al final de la bahía de La Concha, accesible a pie desde el centro de San Sebastián mediante un agradable paseo por la playa de Ondarreta. También se puede llegar en transporte público o en bicicleta, una opción cada vez más popular entre los visitantes.
El mejor momento para visitarlo depende de la experiencia que se busque. En los días soleados, la vista es espectacular y el ambiente tranquilo, ideal para una visita relajada. Sin embargo, en los días de tormenta, la fuerza del mar ofrece una experiencia mucho más intensa y sobrecogedora.
El Peine del Viento es más que una escultura: es un símbolo de la identidad vasca y una obra que invita a la interacción entre el arte y la naturaleza. Su ubicación privilegiada, su historia y su impacto sensorial lo convierten en una parada obligatoria para cualquier visitante de San Sebastián. Tanto si se busca inspiración artística como un momento de conexión con el entorno, este rincón del Cantábrico nunca deja indiferente a quienes tienen la suerte de descubrirlo.
Argamasilla de Alba, situada en el corazón de La Mancha, es una localidad que combina historia, cultura y naturaleza, ofreciendo al visitante una experiencia única.
Esta localidad es reconocida por su estrecha relación con Miguel de Cervantes y su obra maestra, «Don Quijote de la Mancha». Según la tradición, en la Cueva de Medrano, una bodega subterránea, Cervantes fue encarcelado y comenzó a gestar las aventuras del ingenioso hidalgo. Hoy en día, este lugar es un espacio cultural que alberga eventos y exposiciones relacionadas con el autor y su obra.
El patrimonio de Argamasilla de Alba es rico y variado. La Iglesia de San Juan Bautista, con su arquitectura columnaria que mezcla estilos góticos y renacentistas, es un ejemplo destacado. Además, la Botica de los Académicos es un lugar emblemático donde se celebraban veladas literarias en honor a Cervantes. Otro punto de interés es la Casa del Bachiller Sansón Carrasco, una típica casa manchega que, según la tradición, fue hogar de Don Alonso López, conocido como el Bachiller Sansón Carrasco en la novela cervantina.
A pocos kilómetros de la localidad se encuentra el Castillo de Peñarroya, una fortaleza que data de la época medieval y que ofrece vistas impresionantes del embalse homónimo. Además, la proximidad al Parque Natural de las Lagunas de Ruidera permite a los visitantes disfrutar de uno de los parajes naturales más bellos de España, con sus lagunas de aguas cristalinas y rutas de senderismo.
La gastronomía local es otro de los atractivos de Argamasilla de Alba. Platos tradicionales como las migas, el pisto manchego o el asadillo son imprescindibles para quienes deseen degustar la auténtica cocina manchega. Además, la localidad celebra diversas festividades a lo largo del año, como las Jornadas Cervantinas, que conmemoran la relación de la localidad con el autor del Quijote, ofreciendo actividades culturales, teatrales y gastronómicas.
Recientemente, se ha propuesto la inclusión de una parada de tren en Argamasilla de Alba, lo que mejoraría significativamente su conexión con otras localidades y facilitaría el acceso de visitantes.
En resumen, Argamasilla de Alba es un destino que combina a la perfección historia, cultura y naturaleza, ofreciendo al visitante una inmersión en la esencia de La Mancha y en el universo cervantino.
Enclavada en el norte de Inglaterra, York es una ciudad que parece detenida en el tiempo, un lugar donde las historias medievales cobran vida a través de sus calles empedradas, murallas centenarias y majestuosas catedrales. Fundada por los romanos y enriquecida por vikingos y normandos, York es un destino fascinante para quienes desean sumergirse en el encanto de la Edad Media. Este recorrido medieval por York ofrece una experiencia única, que combina historia, arquitectura y tradición en cada rincón de esta ciudad emblemática.
El recorrido comienza con un paseo por las murallas de York, las más completas de Inglaterra, que datan de la época romana y fueron reforzadas en la Edad Media. Este circuito de 3 kilómetros rodea el casco antiguo y ofrece vistas impresionantes de la ciudad, incluyendo la icónica York Minster. Caminar por estas murallas es transportarse al pasado, donde los centinelas medievales vigilaban la seguridad de la ciudad.
Las torres y barbacanas, como Micklegate Bar, una de las puertas más importantes de la ciudad, son puntos destacados. Micklegate Bar fue utilizada como entrada ceremonial para la realeza, pero también como lugar para exhibir las cabezas de traidores, lo que refleja el carácter brutal de la época.
Ningún recorrido medieval por York estaría completo sin una visita a York Minster, una de las catedrales góticas más grandes y espectaculares de Europa. Construida entre los siglos XIII y XV, esta obra maestra de la arquitectura medieval es un testimonio del poder religioso y artístico de la época.
La nave central, con sus imponentes columnas y vitrales, es un espectáculo que deja sin aliento. Entre estos vitrales destaca la Great East Window, el mayor vitral medieval del mundo, que cuenta historias bíblicas con un detalle extraordinario. Los visitantes más aventureros pueden subir los 275 escalones de la torre central para disfrutar de vistas panorámicas de York y sus alrededores, una experiencia inolvidable.
The Shambles es una de las calles medievales mejor conservadas de Europa y un imprescindible en cualquier recorrido por York. Este laberinto de callejuelas estrechas, con edificios de madera que parecen inclinarse hacia el centro, evoca la atmósfera del siglo XIV. En su momento, The Shambles fue el hogar de los carniceros de la ciudad, y aún es posible ver los ganchos de carne en algunas fachadas.
Hoy en día, la zona está llena de tiendas pintorescas, cafeterías y boutiques que combinan el encanto del pasado con la modernidad. Pasear por The Shambles es como caminar por un escenario medieval, donde el tiempo parece haberse detenido.
Aunque el enfoque es medieval, York tiene una fuerte conexión con su pasado vikingo, ya que fue conocida como Jorvik durante el siglo IX. El JORVIK Viking Centre permite a los visitantes explorar este capítulo fascinante de la historia de York. Este museo interactivo reconstruye un asentamiento vikingo medieval, completo con olores, sonidos y escenas de la vida cotidiana. Aunque no es estrictamente medieval, este recorrido complementa la experiencia histórica de York, mostrando cómo las culturas se entrelazaron para dar forma a la ciudad.
Clifford’s Tower, una fortificación normanda que se alza sobre una colina artificial, es otro punto esencial del recorrido. Construida en el siglo XIII como parte del castillo de York, la torre ofrece una vista estratégica de la ciudad y la campiña circundante. Aunque gran parte del castillo original ha desaparecido, Clifford’s Tower sigue siendo un poderoso recordatorio de la era medieval, marcada por asedios, batallas y conflictos.
Además, la historia de la torre incluye episodios oscuros, como la masacre de judíos en 1190, un evento que refleja las tensiones religiosas de la época. Esta mezcla de belleza arquitectónica y memoria histórica hace de Clifford’s Tower un lugar fascinante para explorar.
Para culminar el recorrido, nada mejor que visitar una de las tabernas históricas de York. The Black Swan y The Golden Fleece son pubs que datan de la Edad Media y están llenos de historias y leyendas, incluidas supuestas apariciones de fantasmas. Degustar una cerveza artesanal o un plato típico inglés en un entorno medieval es la manera perfecta de cerrar un día lleno de historia y descubrimientos.
York es una ciudad donde cada rincón cuenta una historia, cada piedra revela un capítulo del pasado y cada visita se convierte en un viaje inolvidable a la Edad Media. Su arquitectura, su legado cultural y su atmósfera encantadora hacen de York un destino imprescindible para los amantes de la historia y la tradición. Este recorrido medieval no solo permite explorar el esplendor del pasado, sino también reflexionar sobre cómo este ha dado forma a la York moderna, una ciudad que sigue siendo tan fascinante como lo fue hace siglos.
La Bahía de San Francisco, en el estado de California, es uno de los destinos más icónicos de Estados Unidos y del mundo. Con su inconfundible puente Golden Gate, su vibrante diversidad cultural y sus impresionantes paisajes naturales, esta región ofrece una experiencia única que atrae a millones de visitantes cada año. Desde su rica historia hasta su innovadora vida urbana, la Bahía de San Francisco es un lugar que combina lo mejor de la modernidad y la tradición.
El símbolo más emblemático de la Bahía de San Francisco es el Puente Golden Gate, una obra maestra de la ingeniería que conecta la ciudad de San Francisco con el condado de Marin. Este puente colosal, pintado en su característico rojo anaranjado, se alza majestuosamente sobre las aguas de la bahía, creando un contraste espectacular con el azul del cielo y el mar. Cruzar el puente, ya sea en automóvil, bicicleta o a pie, es una experiencia imprescindible que permite disfrutar de vistas panorámicas de la ciudad, el océano y las montañas circundantes.
Al otro lado del puente, el Parque Nacional Golden Gate ofrece senderos naturales, miradores y espacios tranquilos para disfrutar de la naturaleza. Este parque es ideal para quienes buscan escapar del bullicio urbano y conectar con la belleza paisajística de la región.
La ciudad de San Francisco, situada en una península dentro de la bahía, es el corazón cultural y económico de la región. Conocida por su diversidad y su ambiente progresista, San Francisco tiene algo para todos los gustos. El icónico tranvía, que recorre las empinadas calles de la ciudad, ofrece un viaje pintoresco que evoca su historia. Lugares como Fisherman’s Wharf y el muelle 39 son perfectos para disfrutar de mariscos frescos, observar leones marinos y explorar tiendas únicas.
Para los amantes de la cultura y el arte, el Museo de Arte Moderno de San Francisco (SFMOMA) y el Distrito de Mission ofrecen una vibrante escena artística. Además, el barrio de Chinatown, uno de los más antiguos y grandes de América del Norte, transporta a los visitantes a un mundo de colores, sabores y tradiciones orientales.
En el centro de la bahía se encuentra la isla de Alcatraz, famosa por albergar una prisión federal que operó entre 1934 y 1963. Conocida como «La Roca», esta prisión es célebre por haber alojado a criminales notables como Al Capone. Hoy en día, es un sitio histórico abierto al público, donde los visitantes pueden recorrer sus celdas, escuchar historias de intentos de escape y aprender sobre su fascinante historia. Un paseo en ferry a Alcatraz también ofrece vistas espectaculares del horizonte de San Francisco y del Golden Gate.
La Bahía de San Francisco no solo es un centro urbano y cultural, sino también un entorno natural de gran importancia. El área está rodeada de parques estatales y reservas naturales como el Área Recreativa Nacional Golden Gate y el Parque Estatal Angel Island. Estas zonas protegidas permiten a los visitantes practicar senderismo, ciclismo, kayak y observación de aves.
Además, la región es un ejemplo de sostenibilidad, con un fuerte enfoque en la protección ambiental y el uso de energías renovables. Lugares como el Exploratorium, un museo interactivo, educan a las nuevas generaciones sobre ciencia y conservación, destacando el compromiso de la región con el futuro del planeta.
La Bahía de San Francisco es un paraíso para los amantes de la comida. Desde la famosa sopa de almejas servida en un bol de pan agrio hasta la cocina internacional que refleja la diversidad de sus habitantes, la región ofrece una experiencia culinaria inigualable. La comida fusión y los mercados locales, como el Ferry Building Marketplace, son imperdibles para quienes desean explorar sabores únicos.
La Bahía de San Francisco es un destino que lo tiene todo: paisajes icónicos, una rica herencia histórica, una vibrante escena cultural y una gastronomía exquisita. Ya sea para admirar la majestuosidad del Golden Gate, explorar la enigmática isla de Alcatraz o simplemente disfrutar de un atardecer sobre la bahía, este lugar deja una huella imborrable en todos quienes lo visitan. Más que un destino turístico, la Bahía de San Francisco es una experiencia que combina lo mejor de la naturaleza y la humanidad, invitando a todos a descubrir su magia.
Enclavadas en la colina de Phnom Sampeau, a pocos kilómetros de la ciudad de Battambang en Camboya, las Killing Caves son un lugar impregnado de historia y significado. Aunque su belleza natural es indiscutible, este sitio es más conocido por su sombrío pasado durante el régimen de los Jemeres Rojos, que gobernaron Camboya de 1975 a 1979. Las Killing Caves son ahora un recordatorio tanto del sufrimiento humano como de la capacidad de resiliencia y memoria de un pueblo que busca redimirse del dolor del pasado.
Durante el régimen de los Jemeres Rojos, liderado por Pol Pot, Camboya vivió uno de los episodios más oscuros de su historia. Las Killing Caves de Phnom Sampeau se convirtieron en un lugar de ejecución y tortura, donde miles de víctimas inocentes —incluidos niños, mujeres y ancianos— fueron asesinadas brutalmente. Los Jemeres Rojos utilizaban las cuevas como fosas comunes; las víctimas eran lanzadas al vacío desde lo alto de la colina, convirtiendo las cuevas en un símbolo del horror de un régimen genocida que acabó con la vida de casi dos millones de personas.
Al adentrarse en estas cuevas, es imposible ignorar el peso de la historia. Dentro de ellas, se encuentran restos humanos preservados en vitrinas de vidrio, una muestra inquietante pero necesaria que invita a reflexionar sobre los crímenes cometidos. En medio del silencio de las cuevas, la atmósfera se siente cargada de tristeza y, al mismo tiempo, de una profunda necesidad de no olvidar.
Hoy en día, las Killing Caves no solo son un recordatorio del genocidio, sino también un lugar de memoria y espiritualidad. En el interior de las cuevas se encuentran estatuas de Buda, altares y ofrendas que reflejan la tradición budista de honrar a los muertos y buscar la paz espiritual. Este contraste entre el pasado violento y la presencia de símbolos religiosos crea una sensación de reconciliación y esperanza.
En la cima de Phnom Sampeau, se erige un templo que ofrece vistas panorámicas de los arrozales y el paisaje rural circundante. Este templo sirve como un espacio para reflexionar sobre la dualidad de la vida: la belleza natural que rodea el lugar y la tragedia que una vez se vivió allí.
Visitar las Killing Caves es una experiencia emocionalmente intensa, pero esencial para comprender la historia de Camboya y el impacto del régimen de los Jemeres Rojos. No es simplemente una excursión turística; es un acto de respeto hacia las víctimas y una oportunidad para aprender de un pasado doloroso con la esperanza de que nunca se repita.
El sitio también destaca por su compromiso con la educación y la memoria histórica. Los guías locales suelen compartir relatos de sobrevivientes y explican cómo Camboya ha trabajado para sanar las heridas del genocidio. Además, la visita contribuye al desarrollo económico de la región, ya que fomenta el turismo consciente y responsable.
A pesar de su historia trágica, las Killing Caves también son hogar de una sorprendente diversidad de vida. Cada atardecer, miles de murciélagos emergen de las cuevas en un espectáculo natural impresionante. Este evento simboliza, de alguna manera, el renacimiento y la continuidad de la vida en un lugar marcado por la muerte. Los turistas suelen reunirse para observar este fenómeno, que contrasta con la oscuridad del pasado y destaca la capacidad de la naturaleza para regenerarse.
Las Killing Caves de Phnom Sampeau son un lugar que conmueve, enseña y transforma. Más que un sitio histórico, representan un puente entre el pasado y el futuro de Camboya, un recordatorio de lo que fue y una lección sobre la importancia de la memoria y la reconciliación. En cada rincón de estas cuevas se encuentra una invitación a reflexionar sobre el valor de la vida, la justicia y la paz, y sobre la capacidad de los seres humanos para encontrar la redención incluso en los capítulos más oscuros de su historia.
Ubicada al noroeste de Camboya, Battambang es la segunda ciudad más grande del país y, a menudo, un destino turístico subestimado. A pesar de no contar con la fama de Siem Reap o Phnom Penh, Battambang ofrece una experiencia auténtica, rica en historia, cultura y paisajes únicos que enamoran a los viajeros que se aventuran fuera de las rutas más populares.
Fundada en el siglo XI, Battambang tiene profundas raíces históricas. Durante la era colonial francesa, se convirtió en un importante centro económico y cultural, lo que dejó como legado una arquitectura colonial que adorna sus calles. Al pasear por la ciudad, es fácil encontrar mansiones y edificios antiguos con fachadas desgastadas que cuentan historias de un pasado vibrante y multicultural. Este ambiente colonial se mezcla con el ritmo pausado de la vida rural camboyana, lo que hace de Battambang un lugar único para explorar.
Battambang es conocida como la capital artística de Camboya. La ciudad alberga varias galerías de arte y colectivos de artistas que han rescatado tradiciones culturales y las han combinado con expresiones modernas. Uno de los lugares más destacados es Phare Ponleu Selpak, una organización que utiliza el arte y el circo para empoderar a jóvenes locales. Sus espectáculos son un deleite visual y ofrecen una perspectiva inspiradora sobre la resiliencia de la comunidad.
La ciudad también es la puerta de entrada a una región de paisajes espectaculares. Los arrozales verdes que rodean Battambang parecen extenderse hasta el horizonte, salpicados por pequeñas aldeas y templos antiguos. Uno de los puntos más destacados es Phnom Sampeau, una colina que alberga templos, cuevas y vistas panorámicas impresionantes. Sin embargo, también es un lugar marcado por la historia, ya que en las cuevas de Killing Caves se encuentran vestigios de las atrocidades cometidas durante el régimen de los Jemeres Rojos.
Battambang ofrece actividades únicas que no encontrarás en ningún otro lugar del mundo. El famoso bamboo train (tren de bambú) es una atracción imprescindible. Este peculiar medio de transporte, construido originalmente para mover mercancías, se ha convertido en una experiencia divertida para los turistas, quienes pueden recorrer las vías disfrutando de la brisa y los paisajes rurales.
Además, visitar el mercado central de Battambang es una experiencia cultural que permite sumergirse en la vida cotidiana de la ciudad. Allí puedes probar delicias locales como el amok (pescado al curry) o frutas exóticas que reflejan la riqueza agrícola de la región.
Battambang es un destino que combina historia, cultura, arte y naturaleza de una manera auténtica y cautivadora. A pesar de ser la segunda ciudad más grande de Camboya, mantiene una atmósfera tranquila que permite a los viajeros conectar profundamente con su entorno y sus habitantes. Visitar Battambang es descubrir una Camboya menos turística pero igual de fascinante, donde cada rincón cuenta una historia y cada experiencia deja una huella imborrable.
El pasado domingo, en el emblemático Real Casino de Madrid, se llevó a cabo la tercera edición de los Premios Montagud, un evento que reunió a las figuras más destacadas del panorama gastronómico nacional e internacional. La ocasión también marcó el lanzamiento mundial de la obra editorial dedicada a Aponiente, el reconocido restaurante del chef Ángel León, consolidando su prestigio como referente en la innovación culinaria.
Organizados por Montagud Editores, los Premios Montagud 2025 celebraron, una vez más, el talento y la creatividad en el ámbito gastronómico, destacando a los profesionales que han dejado una huella profunda en este sector. Durante la velada, se reconoció no solo la excelencia culinaria, sino también la dedicación y pasión que caracterizan a los grandes nombres de la cocina.
La ceremonia estuvo dirigida por Javi Antoja de la Rosa, editor de Montagud Editores, y contó con la participación de reconocidas figuras de la gastronomía, como Ángel León, Eneko Atxa, Toño Pérez, Paco Roncero, Mario Sandoval, Diego Guerrero, Oriol Castro, Francis Paniego, Fran Martínez, Juanlu Fernández y Alberto Chicote. Este evento no solo sirvió para celebrar sus logros, sino también para reforzar los lazos que unen a los principales actores del mundo culinario.
La tercera edición de los Premios Montagud no fue únicamente un reconocimiento a los grandes chefs, sino una manifestación del compromiso de la gastronomía con la creatividad, la sostenibilidad y la excelencia, consolidándose como un referente dentro del calendario gastronómico internacional.
El emblemático Real Casino de Madrid
Los premiados este año fueron:
BIDFOOD entrega el premio al CHEF DEL AÑO NACHO MANZANO. Casa Marcial, 3 estrellas Michelin.
CERVEZAS 1906 entrega el premio al CHEF IMPERFECTX MANUEL COSTIÑA. Retiro da Costiña, 2 estrellas Michelin.
BASSOLS entrega el premio al MEJOR JEFE DE SALA DOLCE NILDA. Lú, Cocina y Alma, 2 estrellas Michelin.
KITCHEN CONSULT entrega el premio a la INSTITUCIÓN DESDE VALENCIA PARA VALENCIA.
HOUSE OF SUNTORY entrega el premio al MEJOR TRATAMIENTO DEL CÓCTEL MADRID ANGELITA.
SEGURA VIUDAS entrega el premio al RESTAURANTE FAMILIAR ECHAURREN. 2 estrellas Michelin.
CHAMPAGNE AYALA entrega el premio al MEJOR SUMILLER CRISTINA DÍAZ. Maralba, 2 estrellas Michelin.
BALFEGÓ entrega el premio a la SOSTENIBILIDAD DSTAGE. 2 estrellas Michelin.
MIBRASA entrega el premio al MEJOR TRATAMIENTO DEL PESCADO APONIENTE. 3 estrellas Michelin.
LE CORDON BLEU entrega el premio al MEJOR PASTELERO DE RESTAURANTE ALBERT ADRIÀ. Enigma, 1 estrella Michelin.
MAKRO entrega el premio al MEJOR CHEF JOVENIRIS JORDAN. Ansils, 1 estrella Michelin.
KEN FOODS entrega el premio al PASTELERO DE OBRADOR RAÚL BERNAL.
MYCHEF entrega el premio al MEJOR PANADERO ANTONIO CEPAS
DISCARLUX entrega el premio al MEJOR TRATAMIENTO DE LA CARNE OSA, 1 estrella Michelin.
THE FORK entrega el premio INNOVACIÓN DISFRUTAR, 3 estrellas Michelin.
FRUTAS ELOY entrega el premio al RESTAURANTE VERDE AZURMENDI, 3 estrellas Michelin.
Coincidiendo con el reconocimiento de Cataluña como Región Mundial de la Gastronomía (CRMG25), esta comunidad autónoma se presenta como la Región Invitada en la nueva edición de Madrid Fusión Alimentos de España. A través de Prodeca, la Promotora de Exportaciones Agroalimentarias de la Generalitat de Catalunya, Cataluña se hace presente en el congreso con una amplia representación de su gastronomía, incluyendo chefs de renombre, productores, así como figuras del mundo del vino, la repostería y la panadería. También se dará visibilidad a iniciativas dedicadas a los hábitos alimentarios saludables, como la Fundació Alícia.
El reconocimiento de Cataluña como Región Mundial de la Gastronomía en 2025 es un logro importante, siendo la primera región europea en obtener esta distinción, lo que hace aún más relevante su participación como Región Invitada en esta edición de Madrid Fusión. Durante el congreso, figuras destacadas como Oriol Castro, Eduard Xatruch y Mateu Casañas, chefs del restaurante Disfrutar de Barcelona, compartirán las innovaciones de su cocina en el Auditorio. Además, chefs como Nandu Jubany (Can Jubany, Barcelona) y Jordi Roca (El Celler de Can Roca) estarán presentes en diferentes escenarios, mostrando sus propuestas culinarias. En el espacio dedicado al vino, se realizará una cata de productos catalanes dirigida por María José Huertas, sumiller del restaurante Paco Roncero (Madrid).
Más allá de las presentaciones oficiales, Cataluña tendrá su propio espacio en el congreso, donde se presentarán las acciones que se están desarrollando para convertir la cultura enogastronómica en un sector clave. Durante este programa, chefs como Vicent Guimerà (L’Antic Molí*, Ulldecona), Joel Castanyé (La Boscana*, Lleida) y Jordi Vilà (Alkimia*, Barcelona), junto a otros destacados cocineros, mostrarán la creatividad y la innovación que caracteriza la cocina catalana. También se contará con la participación de chefs como Marc Ribas, Marta Minoves y Àngel Esteve, quienes aportarán sus propuestas innovadoras y sus visiones del panorama gastronómico catalán.
Como Región Mundial de la Gastronomía y Región Invitada en Madrid Fusión, Cataluña se posiciona como un destino gastronómico que destaca sus vinos y productos autóctonos. Durante el congreso, figuras como Ferran Centelles y David Seijas ofrecerán talleres sobre los vinos y cavas catalanes. Además, se realizarán actividades dedicadas a productos artesanos de calidad como el aceite de oliva, el queso y los dulces típicos catalanes, en los cuales participarán profesionales como Àngel Esteve, la Fundació Alícia y Alberto Martín.
Sostenibilidad, innovación y cohesión social serán los pilares de los talleres y actividades realizadas en el espacio de Cataluña durante el evento. Estos valores se reflejarán también en un taller sobre la innovación en el turrón, a cargo de David Gil, propietario de I+Desserts. Finalmente, el estand inmersivo de Cataluña en Madrid Fusión ofrecerá una visión amplia de la riqueza cultural y gastronómica de la región, complementando la destacada presencia de chefs, panaderos, pasteleros y sumilleres catalanes, entre ellos Ferran y Albert Adrià, Joan Roca, Jordi Butrón y muchos otros.